Santo Domingo, R.D. – El Ministerio de Salud Pública, a través de la Dirección General de Información y Estadísticas en Salud (DGIES), realizó el taller “Hoja de Ruta para la Implementación de la Estrategia Nacional de Salud Digital 2024-2028”, con el propósito de definir las líneas de acción y los resultados esperados de esta iniciativa.
El encuentro, desarrollado con el respaldo del Banco Mundial, contó con la participación de más de 50 representantes de entidades vinculadas al sistema de salud y transformación digital, quienes trabajaron en equipos técnicos para validar los componentes estratégicos de la Estrategia Nacional de Salud Digital (ENSD).
La estrategia busca consolidar un modelo de atención más accesible, interoperable, eficiente y centrado en las personas, alineado con estándares internacionales como la Estrategia Mundial de Salud Digital de la OMS, los principios de la OPS y la Agenda Digital para América Latina y el Caribe.
En el taller se resaltó la salud digital como herramienta clave para garantizar una atención equitativa y oportuna, y se presentó el Expediente Único Electrónico de Salud como pilar fundamental del proceso de transformación digital.
La ENSD también se articula con el PLANDES 2030, la Agenda Digital 2030, el Global Digital Health Monitor (GDHM) y el modelo IS4H-MM, asegurando coherencia con los procesos de modernización institucional del país.
Durante las sesiones de trabajo, se aplicaron criterios como urgencia, relevancia, impacto y esfuerzo requerido para priorizar de forma consensuada las acciones clave, mediante una metodología participativa.
El taller contó con la presencia del viceministro de Fortalecimiento y Desarrollo del Sector Salud, Miguel Rodríguez Viñas, así como representantes del Banco Mundial, incluyendo a Gianluca Cafagna, y consultores como Francini Placencia, May Chomali, Félix Liberona y Ken Hashimoto.
Esta hoja de ruta es resultado de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud, el Comité Estratégico de Salud Digital, el Banco Mundial y el Fondo PHRD, financiado por el Gobierno de Japón, lo que refuerza el enfoque multisectorial y técnico del proyecto.
